La rebelión de los 60

Cuando llegaron los años 60, los jóvenes se recuperaban de tiempos tormentosos que afectaron los años que definieron sus pasos hacia la madurez. Esta nueva generación llegaba decidida a desafiar cualquier tipo de autoridad y a demostrar el impacto que podían llegar a tener. En esta época, se dio la primera revolución juvenil de la historia. Los jóvenes se involucraron en el debate político. En ciudades como París o Londres se expresaron diferentes posturas a través del color, la moda y la música.

La música se volvió un excelente canal para expresar las ideas de quienes no tenían voz. El rock se volvió el género activista, el cual no solo era una gran fuente de entretenimiento, sino también logró alcanzar un carácter intelectual. A inicios de la época, fue opacado por géneros como el folk, un género mucho menos arriesgado en lo que se refiere a la manifestación de rebeldía. Sin embargo, chicos universitarios se acostumbraron a este tipo de música. El cantante Bob Dylan dio un paso muy importante para el género al fusionar folk con rock, haciendo que llegue al oído de más personas. Con este tipo de introducciones y novedades, comenzaron a nacer las concentraciones hippies.

En lo que concierne a Europa, Gran Bretaña fue un país lleno de color y alegría durante estos años. Los jóvenes estaban dispuestos a formar parte de la nueva explosión cultural. No solo llega a ser la cuna de mucha música; allí también nacen las estéticas juveniles más rupturistas.

Fue particularmente en el barrio de Chelsea donde nacen diferentes poetas y artistas, así como también nació una de las tendencias vanguardistas más importantes de la época. El 10 de julio de 1964, la costurera Mary Quant presentó un diseño de falda muy corta para la época que terminó siendo denominada “minifalda”. Esta tuvo un gran impacto en la sociedad: la prenda se volvió tendencia y fue utilizada por muchísimas jóvenes. Sin embargo, algunas mujeres la utilizaban también como un método de provocación para tentar a las mentes tradicionalistas y conservadoras. El propósito de la minifalda era crear una prenda que sea completamente opuesta a las prendas recatadas y “aburridas” que utilizaban las mujeres adultas lanzándoles una especie de reto. Este tipo de piezas no podían ser utilizadas por mujeres adultas; era una tendencia que no podían asumir o adaptar, pues se consideraba vulgar.  

Se popularizó también un cuerpo estilizado que se denominó Twiggy. Consistía en tener una figura extremamente delgada con un pelo corto a lo garçon, que se aplica al peinado de mujer con el pelo muy corto, como tradicionalmente lo llevan los muchachos. La moda también suponía llevar un cigarro en la mano, tendencia que llegó también a las pasarelas. Las revistas comenzaron a presentar diversos looks vanguardistas. La actriz Mia Farrow, por ejemplo, apareció con la cabeza rapada: muchos llegaron a compararla con un hombre. Otro escándalo se generó cuando Vanessa Redgrave apareció con la espalda escotada; algo “inapropiado” para la época. Comenzó a popularizarse la igualdad de los sexos, lo que fue duramente criticado por las personas “bienpensantes” de la época.

Los años 60 significaron un gran paso para la moda en general, pues hubo una completa innovación en la paleta de colores llamada “psicodélica”. Esta tendencia también formó parte de la revolución social. Algunos de los colores más importantes fueron el fucsia, el verde limón, el naranja, el amarrillo y el celeste.

Las vanguardias de los años 60 plantaron una base para la moda juvenil, gracias a la cual se amplió la gama del color. De no ser por esta época, hoy en día las mujeres no podrían usar faldas o shorts cortos, pues las muchachas de esa época fueron duramente criticadas y, a pesar de que los tiempos han cambiado, esto sigue sucediendo. También contribuyó al movimiento la igualdad de género, al popularizar estilos de cabello que rompían prototipos del momento. Lo más importante fue que, gracias a los jóvenes de la época, los jóvenes de hoy son capaces de expresar su descontento con la sociedad sin el temor de usar sus propias voces.

Lorena López

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s